Dicen las lenguas expertas en marketing on line, que personalizar tu negocio con tu sello – tu voz y tus valores – es necesario para diferenciarte del resto y para conectar con tu comunidad, pues bien, yo me lo he tomado literal. Jajaja

Primero, le puse mi propio nombre a la marca.

No fue un acto de egocentrismo, no, no, no. Estuve barajando distintas posibilidades durante bastante tiempo y no encontraba nada que me convenciera – bien porque estaba pillado, bien porque no me maravillaba -, así que finalmente opté por ponerle mi propio nombre. La de gente que me dijo después, «sabía que lo harías», «era lo que tenías que hacer», «con ese apellido, cómo no aprovecharlo», etc. ¡Pues anda que no di vueltas, hasta llegar a lo que todos alrededor veían de lejos!

Ahora, además del nombre, pongo mi cuerpo serrano.

Y tampoco es gratuito. Llevo tiempo queriendo unir dos de mis pasiones: la interpretación – por si no lo sabías, también soy actriz-  y esta locura que me ha entrado por lo textil. Así que no se me ha ocurrido mejor manera que ser yo misma quien luzco y poso ante la mirada cómplice de La Marga (Marga Lama).

Este es el momento de contaros en qué hemos estado enfrascadas. ¡Ay, qué nervios! Pero antes dejadme que comparta un poco cómo ha sido el proceso de creación de esta sesión.

La idea

La primera cosa que le propuse a Marga es que quería usar pelucas y mostrar diferentes tipos de mujer. No quería hacer posados al uso, no soy modelo, pero podía aportar la expresividad, la puesta en escena y la poca vergüenza. Las fotos iban a ser en estudio, sobre fondo neutro y con poco atrezzo, y una peluca cambia mucho la imagen propia de forma rápida y evidente.

Lo segundo era mostrar a diferentes tipos de mujer, por lo que diferentes pelucas ayudarían. Pero esas mujeres tendrían algo en común: alegría, colorido y chispa, como los valores que quiero transmitir con mi marca y que mis clientas (vosotras) comparten.

Lo tercero era que que nos dejáramos llevar. Confiando en nuestro saber y experiencia, ya tenemos un buen puñado de años y el culo mu pelao. Llevábamos algunas ideas en la cabeza, pero queríamos crear y componer a partir de lo que nos brotara en el momento y de la complicidad de ambas allí.

Yo tengo comprobado, que si en un proceso creativo te ríes y hay momentos en que hasta lloras de la risa, eso funciona seguro. Todo ese disfrute de manera directa e indirecta se transmite.
  Y lo cuarto, y más importante, era divertirnos. Dos amigas, encerradas horas y rodeadas de chismes: «Ana, ¿qué te has traído un wok?» «Síii, lo he visto en casa y he pensado que nos vendría bien!». Jajaja. «Ana, ¿de dónde ha salido esta peluquita?» Me doy la vuelta y me la veo con una peluca minúscula cortada a tijeretazos que le quedaba desternillantemente horríbilis. Jajajaja.  Ni os cuento entre look y look las mil cosas que hablamos y lo que nos reímos. Yo tengo comprobado, que si en un proceso creativo te ríes y hay momentos en que hasta lloras de la risa, eso funciona seguro. Todo ese disfrute de manera directa e indirecta se transmite.

Ingredientes

En resumen, el punto de partida ha sido contarme, transmitir mis valores y mostrar esa otra faceta mía de actriz. Y, claro, para ello hemos usado estos ingredientes:

  • Grandes dosis de positivismo y alegría.
  • Toques de sinvergonzonería.
  • Y aderezo de risas y humor.

Los preparativos

Tanto Marga como yo estábamos hasta arriba, pero nos dijimos «si lo demoramos y esperamos, el momento ideal nunca va a llegar». Así que, sin más cabeza, nos tiramos a la piscina y en muy poco tiempo nos pusimos manos a la obra.

¡Tenía que localizar pelucas!, yo tengo unas cuantas y entre las amigas actrices, Isa Ramírez y Amparo Marín, otro buen puñado; con la ropa hice lo mismo, revisión de armarios propio, ajenos – esa Toni qué de cosas tiene – y compra de algunas prendas; atrezzo y lo que pillaba a mi paso.

Marga por su cuenta preparó el estudio para que estuviera perfe para las sesiones. Ah! Sí, esta vez nos permitimos hacerlo en varios días, sabíamos que muchas ideas -la mayoría- surgirían allí y queríamos tener margen para rectificar y crear.

El proceso creativo

Afrontar un proceso de creación me pirra. Esa incetidumbre y vértigo que provoca el enfrentarte a algo nuevo, que no sabes a dónde irá a parar. Esas primeras ideas, algunas muy claras y otras difusas, ese devenir del tiempo que va formando o deformando en tu cabeza lo que te imaginas, los contras de cualquier tipo (económicos, de tiempo, de organización,…) y que muchas veces son la clave o motor porque te obligan a exprimirte la imaginación. Esos miedos, esas negaciones «ay, no va a ser posible», esas dudas y esas ganas. Todo eso mezclado me asusta y me pone al mismo tiempo, pero gana lo segundo y el «venga, pa´lante, sea como sea».  Y cada vez lo disfruto más, antes lo sufría, ahora me encanta vivirlo, porque hay tanta mezcla de emociones que me hace sentir muy viva.

El resultado

Si os soy sincera, no confiaba en que pudieran salir unas buenas fotos, por aquello de que ponía mi careto y mi cuerpo serrano. Sí, soy actriz, pero no me gusta estar tan expuesta en las redes o internet. Y sí, a veces, como todas, peco de falta de confianza en mí misma. Pero estoy contentísima con el resultado, me gustan muchísimas fotos, diría que todas. Me he venido tan arriba con esto del modelaje, que con mis amigos tengo la guasa de que ahora «soy modelo».  Jajajaja

Eternamente agradecida a La Marga. Si tienes las oportunidad de currar con ella, no lo dudes, te la recomiendo 100% y no sólo porque sea mi amiga, tiene una gran sensibilidad y es una fotógrafa como la copa de un pino.
Claro está que la base de todo ha sido la complicidad y la mirada ávida de la fotógrafa. Trabajar con Marga es un chute de power grande para mi negocio, porque ella me conoce muy bien desde hace muchos años, me empuja a sacar eso que yo barrunto y a veces no me atrevo, o me deja probar esa tontuna que se me ha ocurrido sin coartarme, y todo lo hace riéndose mucho y con mega profesionalidad, contangiándome de eso que tanto me gusta: ¡trabajar a gusto! Es tan importante rodearte de gente así… Eternamente agradecida. Si tienes las oportunidad de currar con ella, no lo dudes, te la recomiendo 100% y no sólo porque sea mi amiga, tiene una gran sensibilidad y es una fotógrafa como la copa de un pino.

El resultado de las sesiones lo iréis viendo poco a poco en la web y en las redes, pero aquí y en exclusiva para vosotras, os muestro un adelanto. Estáis invitadísimas a comentar más abajo, a dejar vuestros comentarios sobre qué os parece y qué os transmite esta primera hornada que os muestro. Of course, tengo mucho más en la recámara, pero todo a su tiempo…

He aquí la primera entrega con las fotos más veraniegas: